{"id":282097,"date":"2019-08-30T00:00:00","date_gmt":"2019-08-30T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sdnews.com\/circling-memory-lane-former-la-jolla-native-recalls-nearly-forgotten-lane-field\/"},"modified":"2019-08-30T00:00:00","modified_gmt":"2019-08-30T07:00:00","slug":"circling-memory-lane-former-la-jolla-native-recalls-nearly-forgotten-lane-field","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/circling-memory-lane-former-la-jolla-native-recalls-nearly-forgotten-lane-field\/","title":{"rendered":"Circundando el carril de la memoria: el ex nativo de La Jolla recuerda el casi olvidado Lane Field"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Cuando era un ni\u00f1o que creci\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950 sin un padre, todos mis modelos masculinos a seguir viv\u00edan dentro de un estadio de b\u00e9isbol infestado de termitas acurrucado entre la estaci\u00f3n de trenes de Santa Fe y el puerto de San Diego. Era un lugar fantasioso donde la imaginaci\u00f3n de uno pod\u00eda ver llegar barcos y marineros de puertos lejanos y partir trenes con sus silbantes promesas de aventuras. Era un lugar donde un ni\u00f1o pod\u00eda enamorarse simplemente viendo a hombres adultos jugar b\u00e9isbol.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Lane Field fue construido en 1936 en solo dos meses por un programa de Administraci\u00f3n de Proyectos de Trabajo y $25,000 de la ciudad de San Diego. Cuando Bill Lane, que hizo su fortuna en la extracci\u00f3n de oro, traslad\u00f3 su Hollywood Stars 100 millas al sur, nacieron los Padres de San Diego. Para una ciudad atrapada en la Gran Depresi\u00f3n, sus ciudadanos dieron la bienvenida a la desviaci\u00f3n de su primer equipo de b\u00e9isbol real como miembro de la Liga de la Costa del Pac\u00edfico (PCL). Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, recibir\u00eda a los Padres como quiz\u00e1s un escape de la soledad y el aburrimiento de un hijo \u00fanico. Deb\u00edan proporcionar mucho m\u00e1s a cambio.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">El estadio de b\u00e9isbol reflejaba la naturaleza peculiar y colorida de la propia PCL. El viento soplar\u00eda desde la bah\u00eda, impulsando los jonrones sobre la pared del jard\u00edn derecho y envi\u00e1ndolos a toda velocidad desde autom\u00f3viles y vagones de tren a trav\u00e9s de una concurrida autopista del Pac\u00edfico. Algunos de los grandes bateadores de la \u00e9poca jugaron aqu\u00ed para San Diego. Un chico local flacucho llamado Ted Williams firm\u00f3 un contrato por $150 un mes despu\u00e9s de una prueba cuando a\u00fan estaba terminando sus \u00faltimos a\u00f1os de escuela secundaria. Su madre le permit\u00eda jugar durante los meses de verano.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Muchos de los primeros jugadores de Padre todav\u00eda se ubican en el orden de bateo de mis recuerdos. Minnie Mi\u00f1oso, Bobby Doerr, Vince DiMaggio, Luke Easter, Dick Sisler, Earl Rapp, Buddy Peterson, Harry \u201cSuitcase\u201d Simpson, Bob Elliott, Julio Becquer y muchos m\u00e1s. Todav\u00eda recuerdo el d\u00eda que me sent\u00e9 detr\u00e1s del plato y vi a Rocky Colavito organizar una exhibici\u00f3n especial previa al juego, lanzando una pelota de b\u00e9isbol en l\u00ednea recta desde la pared del jard\u00edn central hasta el guante del receptor. No recuerdo haber visto nada en un campo de b\u00e9isbol que me haya emocionado tanto. Pas\u00e9 la siguiente semana arrojando rocas desde mi patio trasero lo m\u00e1s lejos que pude hacia un ca\u00f1\u00f3n cercano.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Recuerdo a nuestra pandilla de ni\u00f1os del agujero del nudo, que se reun\u00edan fuera del parque durante cada partido, de d\u00eda o de noche, esperando que las bolas de foul pasaran por encima de las gradas bajas que luego dar\u00edan derecho al portador a la entrada gratuita al juego. (Por supuesto, a veces era m\u00e1s f\u00e1cil escabullirse en las gradas pasando por los perezosos asistentes de la puerta o los agujeros de entrada sin vigilancia que rodeaban el parque). Los ujieres nos conoc\u00edan a todos por nuestros nombres de pila. No siempre de manera favorable.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Esas peleas por pelotas de b\u00e9isbol descarriadas eran legendarias. A menudo, las pelotas rebotaban en North Harbor Drive y ca\u00edan en cascada en la Bah\u00eda de San Diego, lo que requer\u00eda valent\u00eda y habilidades acu\u00e1ticas para salir con su boleto de admisi\u00f3n. Perseguir pelotas de jonrones mientras esquivaba el tr\u00e1fico a alta velocidad en Pacific Highway era otro asunto completamente diferente.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Una vez dentro del parque, aguardaban nuevas maravillas. R\u00e1pidamente desarroll\u00e9 una &#039;relaci\u00f3n de trabajo&#039; con el chico bateador del equipo visitante y, despu\u00e9s de varias temporadas de diligencia, fui el orgulloso propietario de la primera y \u00fanica colecci\u00f3n del mundo de bates agrietados autografiados de toda la alineaci\u00f3n titular de los San Francisco Seals de 1956. Yo era la envidia de todos mis amigos. A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando fui a buscar a Ken Aspromonte, Haywood Sullivan y Marty Keough, me enter\u00e9 de que mi madre ya les hab\u00eda concedido su libertad incondicional, desterr\u00f3 sus bates al basurero y me dej\u00f3, hasta el d\u00eda de hoy, con un arrepentimiento abrasador.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Muchos elementos entra\u00f1ables del juego de esos d\u00edas felices se han desvanecido hace mucho tiempo. Recuerdo c\u00f3mo los jugadores dejaban sus guantes en el campo entre entradas. Los juegos en casa se extender\u00edan una semana entera, de martes a domingo, los Padres jugar\u00edan contra el mismo equipo durante siete juegos. Escuchaba partidos fuera de casa en la radio, sin saber que el locutor Al Schuss todav\u00eda estaba en San Diego recreando el partido desde un teletipo de Western Union a millas de distancia, confiando en los ruidos grabados de la multitud y golpeando un l\u00e1piz contra una mesa para imitar un bate golpeando un b\u00e9isbol.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Los periodistas deportivos de la \u00e9poca parec\u00edan disfrutar de una vida emocionante y peligrosa para este joven. Los ve\u00eda caminar por un tabl\u00f3n de madera angosto y desvencijado a trav\u00e9s del techo de Lane Field para llegar a su precaria posici\u00f3n para informar. Sab\u00edan algo que el resto de nosotros ignoraba y esper\u00e9 ansiosamente el peri\u00f3dico del d\u00eda siguiente para averiguarlo.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">No solo recuerdo a los jugadores y amigos de la calle. Recuerdo la vez que me col\u00e9 en los vestidores de los \u00e1rbitros y me present\u00e9 al extravagante Emmett Ashford, quien 12 a\u00f1os despu\u00e9s se convirti\u00f3 en el primer \u00e1rbitro negro en la historia de las Grandes Ligas. M\u00e1s tarde me compr\u00f3 un cono de helado mientras camin\u00e1bamos juntos hacia el paseo mar\u00edtimo entre los juegos de una doble cartelera dominical. Algo que un ni\u00f1o nunca olvid\u00f3. Una lecci\u00f3n temprana de que los padres de reemplazo vendr\u00edan en fragmentos destacados a lo largo de mi infancia y mi vida adulta joven.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Lane Field ya no existe. Las termitas finalmente se apoderaron del lugar. Hoy, un peque\u00f1o campo interior cubierto de hierba y un hito hist\u00f3rico en granito celebran el lugar. Sin embargo, los Padres han sobrevivido, mud\u00e1ndose a Westgate Park en un Mission Valley revitalizado, luego al estadio de San Diego y ahora al hermoso Petco Park en el centro. Una vez m\u00e1s, un estadio de b\u00e9isbol junto a la bah\u00eda.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"font-size: x-small; font-family: Arial, serif; color: #222222;\">Supongo que todos nosotros tenemos un campo de sue\u00f1os en alguna parte que surgi\u00f3 de los terrenos bald\u00edos de nuestra infancia. Lane Field era m\u00edo. Fue un momento especial en la vida de una ciudad\u2026 y un ni\u00f1o como yo. Ambos ten\u00edamos un equipo y un estadio que, por primera vez, pod\u00edamos llamar nuestro. No creo haber experimentado nunca tanto orgullo de pertenecer a una franquicia deportiva como en aquel entonces.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Incluso ahora, juro que todav\u00eda puedo ver la imagen de una pelota de b\u00e9isbol blanca arque\u00e1ndose contra el cielo negro de la noche, navegando hacia la esperanza que aguarda en mi coraz\u00f3n. O el sonido de un bate roto que indica una carrera hacia los escalones del refugio para un recuerdo in\u00fatil.<\/span><\/span><\/span>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\">Apenas sab\u00eda entonces que tantas de las cosas esplendorosas que luego reclamar\u00eda en nombre del amor y la pasi\u00f3n, tuvieron sus primeros trazados circulares en este lugar m\u00e1gico llamado Lane Field.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"western\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: Arial, serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\"><em>Harry Cummins es un ex nativo de La Jolla que actualmente reside en Oreg\u00f3n. Adem\u00e1s de sus recuerdos de los Padres de San Diego originales, dice que su amor por el b\u00e9isbol comenz\u00f3 cuando jugaba en las ligas menores para los Leones de La Jolla. <\/em><\/span><\/span><\/span><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As a young boy growing up in the 1950s without a father, my male role models all lived inside a termite-infested ballpark snuggled between the Sante Fe train depot and the San Diego harbor. It was a fanciful place where one&#8217;s imagination could watch Navy ships and sailors arrive from faraway ports and trains depart [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":726,"featured_media":282098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"11560","_seopress_titles_title":"Circling memory lane: former La Jolla native recalls nearly forgotten Lane Field","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_override_counter":[],"footnotes":""},"categories":[11560,11551,11552],"tags":[],"class_list":["post-282097","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-jolla-village-news","category-news","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/282097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/726"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=282097"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/282097\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/282098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=282097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=282097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/test.sdnews.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=282097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}